
La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta lejana para especialistas y entró, sin pedir permiso, al bolsillo del consumidor peruano. Según el estudio difundido por Aurum Consultoría y Mercado, el 33% de peruanos ya utiliza herramientas de IA para tomar decisiones de compra. Es decir, uno de cada tres consumidores no solo busca precios o revisa comentarios: ahora le pregunta a un sistema inteligente qué producto elegir, qué marca conviene, qué características comparar y hasta qué opción parece más confiable.
El dato es relevante porque confirma un cambio profundo en el comercio digital. Durante años, Google fue la gran puerta de entrada antes de comprar. Hoy sigue liderando la búsqueda previa, con el 69.8% de preferencias, pero la IA ya aparece como un nuevo intermediario entre la necesidad y la compra. Redes sociales, páginas de marcas, marketplaces y comparadores siguen siendo importantes, pero los asistentes como ChatGPT, Gemini o Claude comienzan a disputar un espacio clave: la confianza del comprador.
IA EN EL “SHOPPING”: EL NUEVO CONSEJERO DEL CONSUMIDOR
El estudio señala que el 82% de quienes usan IA para compras se apoya en herramientas como ChatGPT, Gemini o Claude. El uso más fuerte se concentra en la búsqueda de recomendaciones de productos, con 61%. Luego aparecen acciones como buscar o entender mejor las características de un producto o servicio, comparar opciones, encontrar mejores precios, leer o resumir opiniones e incluso inspirarse con ideas de compra.
Esto revela una transformación peligrosa para las marcas que todavía creen que basta con “estar en internet”. Ya no alcanza con tener una página web bonita o publicar promociones. Si la información del producto no está bien estructurada, si las especificaciones son confusas o si las opiniones negativas dominan la conversación digital, la IA puede terminar recomendando a la competencia.
Técnicamente, estas herramientas funcionan procesando grandes volúmenes de texto, reseñas, descripciones, preguntas frecuentes y contenido disponible en línea. Los modelos de lenguaje no “compran” por el usuario, pero sí ordenan información, simplifican comparaciones y presentan respuestas en lenguaje común. Ese poder de síntesis reduce el esfuerzo del consumidor, pero también concentra influencia en una respuesta generada por algoritmo.
GOOGLE RESISTE, PERO LA IA YA LE RESPIRA EN LA NUCA
La nota revela que Google aún lidera la búsqueda previa a las compras con el 69.8%. Detrás aparecen redes sociales, con 56.1%, y páginas web de marcas, con 51.5%. Sin embargo, las herramientas de IA ya alcanzan el 37.6%, una cifra que empieza a incomodar el dominio tradicional de los buscadores.
El punto crítico es que Google muestra múltiples resultados, mientras que la IA suele entregar una respuesta más directa. Para el consumidor apurado, esa diferencia es brutal. En vez de abrir diez pestañas, leer reseñas y comparar precios manualmente, puede pedir: “recomiéndame la mejor laptop para estudiar y trabajar por menos de S/ 2,500”. La IA responde con criterios, modelos, ventajas, desventajas y advertencias.
A nivel global, el comercio electrónico también empuja este cambio. Ipsos Perú reportó que el 62% de la población urbana realizó compras por internet en 2024, lo que confirma que el consumidor peruano ya está más habituado a decidir en entornos digitales. En ese escenario, la IA no reemplaza al comercio electrónico: lo acelera.
GENERACIÓN Z Y MILLENNIALS: LOS PRIMEROS EN ENTREGARLE LA DECISIÓN AL ALGORITMO
El estudio destaca que el uso de IA es más fuerte entre jóvenes y adultos digitales. La Generación Z registra 56.9% de uso de herramientas para compras y los millennials 56.8%. Esto no sorprende: son públicos acostumbrados a buscar reseñas en TikTok, comparar en marketplaces, preguntar en redes y validar decisiones antes de pagar.
Pero la diferencia ahora es que la IA no solo informa, también orienta. Puede sugerir qué producto conviene según presupuesto, estilo de vida, nivel técnico, reputación de marca o experiencias de otros usuarios. En marketing, eso significa una nueva batalla: ya no se compite únicamente por aparecer en anuncios, sino por ser mencionado favorablemente por sistemas inteligentes.
EL RIESGO: RECOMENDACIONES ERRADAS, SESGOS Y DATOS PERSONALES
El avance no está libre de sombras. La IA puede equivocarse, inventar características, usar información desactualizada o favorecer productos mejor posicionados digitalmente, no necesariamente mejores. Este fenómeno se conoce como “alucinación” del modelo: una respuesta que parece segura, pero puede ser falsa o incompleta.
También existe un riesgo técnico de sesgo. Si una marca tiene más contenido, mejores reseñas o mayor presencia en plataformas, puede aparecer como opción dominante. Los pequeños negocios podrían quedar enterrados si no optimizan su información para buscadores, asistentes de IA y plataformas de recomendación.
En Perú, además, el uso de datos personales debe mirarse con cuidado. La Ley de Protección de Datos Personales exige tratamiento adecuado de la información, y el Código de Protección y Defensa del Consumidor obliga a que la publicidad y la información comercial sean veraces. La IA puede ayudar a vender más, pero no debe convertirse en una fábrica de recomendaciones opacas.
LAS MARCAS QUE NO SE ADAPTEN QUEDARÁN FUERA DE LA CONVERSACIÓN
La conclusión es clara: la IA ya empezó a meterse en la caja registradora. Primero aconseja, luego compara y, pronto, podría automatizar decisiones de compra con mínima intervención humana. Para las empresas, esto obliga a mejorar fichas técnicas, SEO, reseñas, atención digital, transparencia de precios y contenido educativo.
El consumidor peruano ya no solo pregunta “¿cuánto cuesta?”. Ahora pregunta “¿vale la pena?”, “¿cuál me conviene?” y “¿qué opción es mejor para mí?”. Y cada vez más, esa pregunta no se la hace a un vendedor: se la hace a la inteligencia artificial.
FUENTES
Aurum Consultoría y Mercado
Diario Gestión
Ipsos Perú
Think with Google
Ley de Protección de Datos Personales del Perú
Código de Protección y Defensa del Consumidor del Perú
