
La fuerte cotización internacional del cobre vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta que el Perú ha postergado durante años: ¿qué hacer con los ingresos extraordinarios de una etapa de bonanza minera? Aswath Damodaran, profesor de finanzas de la Universidad de Nueva York y referente mundial en valorización de empresas, planteó que el país podría evaluar la creación de un fondo soberano alimentado con parte de los impuestos recaudados durante los periodos de altos precios de los minerales.
UN FONDO PARA GUARDAR PARTE DE LA BONANZA
La lógica es ahorrar cuando los precios son altos para disponer de recursos cuando el ciclo se revierte. Damodaran puso como referencia a Noruega, que transformó parte de sus ingresos petroleros en un fondo de largo plazo para amortiguar la volatilidad y preservar riqueza para futuras generaciones.
El economista advirtió que convertir ingresos temporales en gasto permanente puede obligar al Estado a realizar fuertes ajustes cuando termina la bonanza. Su propuesta apunta a usar parte de la recaudación extraordinaria como capital inicial y, especialmente, blindar la administración del fondo frente a interferencias políticas.
PERÚ YA TIENE UN FONDO, PERO NO ES LO MISMO
El Perú no parte de cero. Ya existe el Fondo de Estabilización Fiscal (FEF), creado para responder ante emergencias, choques externos o periodos fuertemente recesivos. Al cierre del segundo trimestre de 2026 acumulaba alrededor de US$3.214 millones.
Sin embargo, su estructura es distinta de la de un gran fondo soberano de inversión. A junio de 2026, prácticamente todo su portafolio estaba colocado en depósitos a plazo en el Banco Central de Reserva, priorizando preservación del capital y liquidez. Un fondo soberano de largo plazo podría tener otro mandato: invertir parte del ahorro en una cartera internacional diversificada, bajo reglas estrictas de riesgo, transparencia y retiros.
EL COBRE ABRE UNA NUEVA VENTANA
El Fondo Monetario Internacional señaló en julio de 2026 que el Perú se está beneficiando de precios récord de los metales y que el nuevo ciclo ha fortalecido las exportaciones, el ingreso nacional y las cuentas fiscales. La economía creció 3,4% en 2025 y la demanda de cobre podría mantenerse elevada por la transición energética y la expansión de infraestructura eléctrica asociada a la inteligencia artificial.
El país ya vivió algo parecido. Entre 2002 y 2014, el fuerte aumento de los precios del cobre y el oro acompañó más de una década de rápido crecimiento. Pero, terminado aquel ciclo, el crecimiento perdió fuerza y la productividad se debilitó.
EL RIESGO: UNA GIGANTESCA CAJA POLÍTICA
Un fondo mal diseñado puede terminar convertido en una enorme caja fiscal de libre disposición. Si un gobierno puede retirar recursos sin límites, financiar gasto corriente o direccionar inversiones por criterios políticos, el instrumento pierde su función y el supuesto ahorro nacional podría evaporarse rápidamente.
Por eso serían necesarias reglas objetivas de depósito y retiro, auditorías independientes, reportes periódicos, límites de riesgo y una administración profesional separada de la política de corto plazo. Chile ofrece una referencia regional con su Fondo de Estabilización Económica y Social, destinado a estabilizar las finanzas públicas frente a cambios abruptos del ciclo económico.
Noruega, en cambio, combina ahorro intergeneracional con una estrategia internacional diversificada y de largo plazo.
¿AHORRAR O ATENDER NECESIDADES URGENTES?
Damodaran reconoció que el Perú mantiene necesidades inmediatas. El FMI estima una brecha de infraestructura cercana a US$100.000 millones y una cartera de proyectos mineros de alrededor de US$63.000 millones que enfrenta trabas burocráticas, conflictos y otros obstáculos.
Por ello, la discusión no debería reducirse a “guardar” o “gastar”. El verdadero desafío sería separar ingresos permanentes de ingresos extraordinarios: una parte podría fortalecer la estabilización fiscal, otra financiar inversión pública de alta rentabilidad social y otra convertirse en ahorro de largo plazo.
EL COBRE NO SERÁ CARO PARA SIEMPRE
La advertencia es incómoda: los ciclos de materias primas cambian. El Perú podría estar frente a una nueva oportunidad para convertir una bonanza temporal en patrimonio permanente. Pero si los ingresos extraordinarios se diluyen en gasto corriente, proyectos deficientes o decisiones de corto plazo, el país podría volver a mirar atrás y descubrir que tuvo otra gran oportunidad… y la dejó pasar.
FUENTES
- Diario Gestión – entrevista a Aswath Damodaran.
- Ministerio de Economía y Finanzas – Informe del II Trimestre de 2026 del Fondo de Estabilización Fiscal.
- Fondo Monetario Internacional – evaluación de la economía peruana y nuevo ciclo de materias primas, julio de 2026.
- Norges Bank Investment Management – información institucional del fondo soberano de Noruega.
- Ministerio de Hacienda de Chile – Fondo de Estabilización Económica y Social.
