Fracaso educativo: más presupuesto y peores resultados (Perú)

Los resultados de PISA 2025 encendieron una nueva alarma sobre la educación peruana. Los estudiantes de 15 años obtuvieron, en promedio, 382 puntos en Matemática, 390 en Lectura y 406 en Ciencia. Frente a la evaluación de 2022, el país perdió nueve puntos en Matemática y 18 en Lectura, mientras que la variación de dos puntos en Ciencia no fue estadísticamente significativa.

La caída devuelve al Perú a resultados cercanos —e incluso inferiores en algunas competencias— a los registrados hace aproximadamente una década. En 2015, el país alcanzó 387 puntos en Matemática y 398 en Lectura. Es decir, después de años de reformas, mayores presupuestos y programas educativos, el sistema no consiguió consolidar sus avances.

UNA DISTANCIA ENORME FRENTE A LA OCDE

El problema no se limita al retroceso histórico. En Matemática, el Perú quedó 81 puntos por debajo del promedio de la OCDE, que alcanzó 463 puntos. En Lectura, la diferencia fue de 71 puntos respecto de los 461 registrados por esa organización; mientras que en Ciencia la brecha llegó a 76 puntos frente a los 482 de la OCDE.

PISA no evalúa únicamente si los estudiantes memorizan fórmulas o contenidos escolares. La prueba mide si pueden utilizar conocimientos de Matemática, Lectura y Ciencia para resolver problemas, interpretar información, analizar evidencias y enfrentar situaciones de la vida real.

Por ello, una puntuación baja representa algo mucho más grave que una mala calificación: revela dificultades para comprender un texto, comparar alternativas, interpretar datos o tomar decisiones sustentadas. Es una catástrofe silenciosa que luego puede trasladarse a la universidad, al empleo y a la productividad nacional.

MÁS DE LA MITAD NO ALCANZA EL NIVEL BÁSICO EN CIENCIA

En Ciencia, el 52.5% de los estudiantes peruanos se ubicó por debajo del nivel 2, considerado el umbral básico de desempeño. Apenas el 0.2% logró situarse en los niveles 5 o 6, correspondientes a estudiantes capaces de aplicar conocimientos científicos con mayor autonomía en situaciones complejas. En la OCDE, los alumnos de alto rendimiento representan el 7.2%.

La escasez de estudiantes con desempeño sobresaliente limita la formación futura de investigadores, ingenieros, médicos y profesionales especializados. Pero también preocupa la enorme proporción que no alcanza las competencias mínimas. El país no solo está dejando de formar una élite académica: está permitiendo que miles de adolescentes avancen sin herramientas esenciales.

LA DESIGUALDAD SIGUE MARCANDO LOS RESULTADOS

La situación socioeconómica explicó el 13.7% de la variación del rendimiento científico en el Perú. La diferencia entre los estudiantes pertenecientes al 25% con mayores recursos y aquellos del 25% más desfavorecido llegó a 78 puntos.

Esto no significa que la pobreza determine inevitablemente el aprendizaje, pero sí demuestra que las condiciones familiares, la infraestructura escolar, el acceso a materiales, la alimentación y la estabilidad del servicio educativo continúan influyendo considerablemente.

La OCDE también identifica al Perú entre los sistemas con mayor escasez de materiales educativos. El problema puede agravarse en escuelas rurales o alejadas, donde las deficiencias de conectividad, laboratorios, bibliotecas y mantenimiento reducen las oportunidades de aprendizaje.

MÁS TECNOLOGÍA NO GARANTIZA MEJORES RESULTADOS

PISA 2025 aporta además una advertencia técnica: incorporar dispositivos digitales sin una estrategia pedagógica puede ser insuficiente e incluso contraproducente. Los estudiantes peruanos que declararon usar dispositivos para aprender entre dos y tres horas diarias alcanzaron 416 puntos en Ciencia; quienes reportaron más de siete horas obtuvieron 389.

Esta asociación no demuestra que la tecnología provoque directamente la caída, pues pueden intervenir otras variables. Sin embargo, evidencia que repartir equipos o aumentar el tiempo frente a las pantallas no sustituye a un docente preparado, materiales pertinentes y una metodología eficaz.

El desafío se extiende a la inteligencia artificial. Solo el 55.3% de estudiantes señaló que aprende en clase a evaluar la información generada por IA, frente al 62.6% de la OCDE. En una época inundada de contenidos falsos o imprecisos, enseñar a verificar fuentes ya es una competencia esencial.

EL PRESUPUESTO CRECE, PERO EL APRENDIZAJE NO DESPEGA

El presupuesto educativo ha aumentado durante los últimos años y el Presupuesto Público de 2026 prioriza infraestructura, colegios bicentenario, becas y medidas remunerativas para docentes y universidades. Sin embargo, más dinero no produce resultados automáticamente si existen dificultades de ejecución, gastos rígidos, proyectos inconclusos o intervenciones que no llegan eficazmente al aula.

La caída en PISA exige revisar la formación y acompañamiento docente, recuperar aprendizajes, fortalecer la lectura desde primaria, mejorar la enseñanza de Matemática y Ciencia, y dirigir recursos hacia las escuelas con mayores brechas. El Perú todavía cuenta con estudiantes curiosos y perseverantes: el 81.5% afirma que disfruta aprender cosas nuevas. El talento existe; lo escandaloso sería que el propio sistema continúe desperdiciándolo.

FUENTES

  • OCDE – Resultados PISA 2025: perfil del Perú.
  • OCDE – Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes.
  • Ministerio de Educación – Oficina de Medición de la Calidad de los Aprendizajes.
  • Ministerio de Economía y Finanzas – Presupuesto Público 2026.
  • OCDE – Resultados PISA 2022, nota correspondiente al Perú.

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